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img 2.2 Samādhi-bhāvanā-arthaḥ kleśa-tanū-karaṇa-arthaḥ ca

2.2 Samādhi-bhāvanā-arthaḥ kleśa-tanū-karaṇa-arthaḥ ca

24 - 11 - 2014
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[Kriya yoga] tiene el propósito de cultivar samadhi y también el propósito de atenuar las causas de aflicción (kleshas)

Cuando el corazón no vibra en la misma frecuencia de la mente, cuando no hay armonía entre lo que queremos hacer y lo que hacemos, significa que un klesha está interfiriendo. En el sutra I.24, Patanjali define Ishvara como el que no es alterado por los kleshas: de este principio aprendemos que ser afligido por los kleshas significa alejarnos de nosotros mismos, del Atman, y finalmente de Ishvara.

Los kleshas no son el dolor mismo, sino la fuente del dolor, su vibración originaria. Algunos afirmarían que los kleshas son la versión oriental del "pecado". Pero el pecado es el padre la culpa, mientras que los kleshas no tienen nada que ver con ella; Al igual que el pecado, los kleshas son inherentes a nuestra condición humana, pero mientras que aquel genera culpa, estos generan dolor.

Los kleshas son terreno abonado para el dolor. En su presencia, a pesar de nuestra voluntad de mantenernos firmes en el camino del Yoga, nuestros viejos hábitos, nuestros recuerdos y nuestras inclinaciones subconscientes (samskaras) pueden tomar el control, obstaculizar el camino y producir, incluso, más karma negativo. Agni, el fuego del conocimiento, tiene el poder de hacerlos infértiles a través de la práctica (abhyasa) y el desapego (vairagya). Pero esto no depende únicamente de nuestra voluntad sino que es necesario también un acto de gracia para convertir una rueda karmática viciosa en una virtuosa. La medicina para atenuar los klesha es el kriya yoga: la práctica de Tapah, Svadhyaya e Ishvara Pranidhana.

La palabra sánscrita "ca", que significa "y", al mismo tiempo, nos explica que el Yoga es un camino doble: por un lado, nos alejamos de los kleshas y por el otro nos acercamos al Samadhi. Simple y complicado al mismo tiempo: para un yogui, la realización divina y la iluminación espiritual son un deber y un regalo: “CA” – al mismo tiempo.